lunes, 17 de septiembre de 2018

La bernegalera y los bernegales



Al buscar la palabra bernegal en Google, lo primero que suele encontrarse es una referencia a una pieza típica de la primitiva cerámica de las Islas Canarias donde, a lo que parece, se realizan diferentes formas a tenor del lugar de procedencia. El Tesoro de la Lengua Castellana o Española de Sebastián de Cobarrubias define bernegal como un vaso tendido [llano] para beber agua, es nombre que particularmente se usa en Toledo. Finalmente, una de las acepciones que recoge el diccionario de la RAE para el vocablo bernegal es “taza para beber, ancha de boca y de forma ondeada”, aunque esta definición tampoco parece ajustarse al recipiente que en nosotros conocemos con ese nombre. 

martes, 17 de julio de 2018

San Benito Abad. La recuperación de una fiesta olvidada

A propuesta del párroco, que no compartía la desidia del vecindario respecto a San Benito, Afammer-Agudo se ha involucrado en el restablecimiento de la fiesta del santo dentro de su proyecto de divulgación y conservación del patrimonio y la cultura locales.
San Benito Abad (480-547), fundador de la orden benedictina,  está considerado el iniciador del monacato occidental. La iconografía le representa con el libro de la Regla, que él mismo escribió para sus monjes, en una mano, el báculo abacial en la otra, el cuervo con un pan en el pico, una copa rota y la mitra, aunque no siempre se acompaña de todos los símbolos. Está considerado patrón de los archiveros, ingenieros, curtidores y agricultores, entre otros, y se le invoca contra las picaduras, veneno, tentaciones y fiebres.
Fue San Benito uno de los patronos de la Orden de Calatrava, pero este hecho no parece haber fomentado su culto por los territorios que aquélla disfrutó en la provincia de Ciudad Real ya que, hasta donde sabemos, únicamente es patrón de Agudo y la población que ostenta su nombre.
La memoria popular y unas pocas anotaciones en la documentación antigua nos han transmitido la idea de que las fiestas en honor al patrón de la parroquia y de la propia villa fueron muy celebradas, pero se ha conservado poca cosa sobre los actos y el modo en que se llevaban a cabo.

domingo, 1 de octubre de 2017

La Virgen del Rosario y los auroros

Acta de fundación de la hermandad de Nuestra Señora del Rosario, 1575

         La cofradía se estableció en 1575 y continúa vigente en nuestros días. Desde los primeros momentos mantuvo sus puertas abiertas a todos los fieles cristianos, sin aparentes distinciones de sexo o estado, siempre que se comprometieran a rezar una vez a la semana todo el Rosario de Nuestra Señora que es quince veces el paternóster y ciento cincuenta avemarías.

lunes, 21 de agosto de 2017

El medio físico


Medio físico


         El término municipal de Agudo, situado en el límite occidental de la provincia de Ciudad Real e incluido en la región natural de los Montes, ocupa una extensión de 22.731 Has., que abarcan casi toda la depresión anticlinal de Agudo y parte de las sierras adyacentes.

El valle del río Agudo y, al fondo, La Morra y las alineaciones montañosas septentrionales

martes, 8 de agosto de 2017

Utillaje culinario I

Jarros de cobre documentados en Agudo


La funcionalidad y la versatilidad son, seguramente, las características que mejor definen el menaje tradicional usado en la cocina y el almacenaje de alimentos. Unos pocos utensilios con tamaños muy variados han bastado para realizar la mayor parte de las tareas relacionadas con su preparación y conservación. La olla de echar en pringue, la torreznera, la tapadera del jarro de cobre, la panerilla de rajar las migas y algún otro integran el escaso material con función específica.

El jarro de cobre

El desgaste frontal en el aro de la base de los jarros de cobre antiguos (imagen superior) demuestra que éstos pasaron buena parte de su vida útil arrimados al fuego. El cocido, elaborado a la lumbre en puchero de barro, necesitaba un aporte constante de agua templada para que no se pegaran los garbanzos y el único modo de proporcionársela era manteniendo, mientras durase la cocción, un recipiente con agua junto a las brasas. El jarro de cobre, bien documentado desde 1850, podría haberse usado con ese fin a tenor de lo sucedido en las décadas posteriores. Aunque desconocemos su evolución tipológica, se ha conservado un ejemplar considerado viejo en un inventario de 1884, es más esbelto y presenta un perfil más suave que cualquier otro de los que he tenido ocasión de contemplar (imagen superior, pieza situada a la izquierda); además, ostenta  la típica tapadera perforada a modo de boca de regadera que se utilizó para humedecer las migas. En Peñalsordo (Badajoz) he observado un recipiente cerámico con una boca muy especial (imagen inferior) y me han asegurado que sirvió para mojar las migas, pero ignoro su fecha de fabricación; no muestra evidencias de haber estado junto al fuego ni parece muy apropiado para beber “a morro”, tal y como sucedió con las cantarillas, que se colocaban junto a la piedra del humero, por lo que ignoramos si tuvo alguna otra función. No nos consta que en Agudo hubiera piezas semejantes, aunque no debemos olvidar que el barro es una materia prima muy frágil y su durabilidad es más limitada que la del cobre.

Recipiente documentado en Peñalsordo (Badajoz). Fotografía de Juan F. Cerrillo